Del frasco a la góndola: por qué un producto saludable necesita una identificación confiable


Una buena receta puede ser el punto de partida. Pero cuando una marca de alimentos o productos saludables empieza a crecer, también necesita identificar correctamente cada producto, ordenar su información y estar preparada para llegar a nuevos canales.

Una granola artesanal puede tener excelentes ingredientes. Una harina agroecológica puede haber sido elaborada con mucho cuidado. Un snack puede tener una historia interesante detrás de cada materia prima.

Pero cuando el negocio empieza a crecer, ya no alcanza solamente con tener un buen producto.

Para fabricantes y comercios del sector saludable, identificar correctamente cada artículo ayuda a ordenar la operación, reducir errores y prepararse para vender en supermercados, marketplaces, distribuidores y otros canales.


código de barras para productos saludables


Cada producto necesita una identificación propia

Dentro de una dietética o comercio saludable pueden convivir cientos de productos: granolas, infusiones, semillas, harinas, bebidas, suplementos y alimentos sin TACC, entre muchas otras categorías.

Incluso una misma marca puede ofrecer diferentes tamaños, sabores o presentaciones.

Ahí entra en juego el GTIN, el número de identificación utilizado en el sistema GS1. Permite distinguir de manera única cada producto y generar el código de barras que luego puede ser utilizado en tiendas físicas y canales online.

Por ejemplo, una granola de 250 gramos necesita diferenciarse de su presentación de 500 gramos. Lo mismo ocurre con productos de distintos sabores o variantes que deben ser reconocidos por separado.

Esto permite que cajas, depósitos y sistemas de gestión sepan exactamente qué producto se está vendiendo, recibiendo o almacenando.

Más orden cuando el negocio empieza a crecer

En un emprendimiento pequeño, manejar productos manualmente puede parecer suficiente.

El problema aparece cuando aumenta el catálogo, se incorporan nuevos puntos de venta o comienzan a trabajar distribuidores y supermercados.

Una identificación estandarizada ayuda a reducir errores de carga, mejorar el control del inventario y obtener información más clara sobre qué productos se venden y cuáles necesitan reposición.

Para el fabricante también facilita el intercambio de información con los distintos actores de la cadena. GS1 destaca que el GTIN permite identificar productos en distintos niveles de embalaje y compartir sus datos con los socios comerciales.

No se trata simplemente de imprimir unas barras sobre el envase. El valor está en que esas barras representen una identificación única y reconocida dentro de un estándar global.

El consumidor saludable quiere saber más

En el sector saludable, la información ocupa un lugar especialmente importante.

Quien compra un producto orgánico, vegano, sin TACC o con determinadas características puede querer conocer su composición, origen, certificaciones, alérgenos, recomendaciones de conservación o información sobre el envase.

Pero el espacio disponible en una etiqueta es limitado.

Ahí aparecen los códigos QR con estándares GS1, que permiten conectar el producto físico con información digital mucho más amplia.

A través de GS1 Digital Link, un QR puede vincular la identificación del producto con contenidos como información nutricional, certificaciones, instrucciones de uso, datos de trazabilidad o indicaciones de reciclaje, que además pueden actualizarse sin necesidad de modificar el código impreso.

Así, el envase puede convertirse también en un punto de acceso a información útil para el consumidor.

Identificar no significa certificar

Hay una diferencia importante.

Un código GS1 no certifica que un producto sea orgánico, saludable, sustentable o libre de determinados ingredientes.

Su función es identificar correctamente el producto y permitir que diferentes sistemas puedan reconocerlo de la misma manera.

A partir de esa identificación, la empresa sí puede conectar al consumidor con certificaciones, información nutricional, datos de origen u otra documentación que respalde las características que comunica.

La confianza no depende solamente de escribir “natural”, “artesanal” o “ecológico” en un envase. También depende de ofrecer información clara, consistente y verificable.

Del emprendimiento a nuevos canales

Para un fabricante, identificar correctamente sus productos significa estar mejor preparado para ampliar su distribución.

Para una dietética o comercio saludable, puede ayudar a ordenar el inventario y gestionar un catálogo cada vez más amplio.

Y para el consumidor, nuevas tecnologías como los códigos QR con estándares GS1 permiten acceder de manera sencilla a más información sobre aquello que está comprando.

El mercado saludable continúa incorporando productos, marcas y nuevos canales de venta. En ese escenario, los buenos ingredientes siguen siendo fundamentales, pero los buenos datos también empiezan a formar parte del producto.

Porque detrás de cada frasco, paquete o botella que llega a una góndola, tiene que existir una identificación capaz de acompañarlo durante todo su crecimiento.

GS1 Argentina.

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