A simple vista, un código de barras parece un conjunto de líneas negras y números. Sin embargo, detrás de esa representación gráfica existe una estructura estandarizada que permite identificar un producto de forma única en cualquier parte del mundo.
Como se observa en la siguiente ilustración, un código de barras EAN-13 está compuesto por 13 dígitos, cada uno con una función específica:

En Argentina, los códigos GS1 comienzan con el prefijo 779, que identifica a GS1 Argentina como la organización que asignó esa numeración. A continuación aparece el prefijo de compañia, que identifica al titular del código (razón social); luego la referencia del producto, asignada por la propia empresa para distinguir cada artículo o presentación; y finalmente el dígito verificador, calculado automáticamente para validar que el GTIN fue construido correctamente y minimizar errores de lectura.
Es importante destacar que el 779 no identifica que un producto sea fabricado en Argentina, sino que indica que el código fue asignado por GS1 Argentina. Una empresa argentina puede comercializar productos fabricados en otros países utilizando un GTIN asignado por GS1 Argentina.
Las barras negras que vemos impresas en el envase son simplemente la representación gráfica de ese número. Su función es permitir que el GTIN pueda ser leído de forma rápida y precisa por escáneres en supermercados, depósitos, centros de distribución y otros puntos de la cadena comercial.
Para más información, acceder a nuestro sitio oficial www.gs1.org.ar
