Swapp! cómo la trazabilidad convierte los envases reutilizables en un modelo escalable



La startup polaca utilizó Códigos QR GS1 para identificar y seguir cada envase reutilizable. En solo tres semanas, un proyecto piloto evitó el uso de 2.100 envases descartables y redujo más de 128 kg de emisiones de CO₂.

Reemplazar los envases descartables parece una solución sencilla. El desafío aparece cuando hay que saber qué envase se entregó, quién lo tiene, cuándo debe volver y cuántas veces fue utilizado.

Para resolverlo, la startup polaca Swapp! desarrolló un sistema de envases reutilizables basado en trazabilidad y estándares GS1.

El objetivo: demostrar que la reutilización puede funcionar de manera simple para el consumidor y, al mismo tiempo, ser controlable y escalable para las empresas.

Un QR para seguir cada envase

En 2024, Swapp! realizó un piloto junto a una empresa de catering. Veinte clientes recibieron sus comidas en bowls, recipientes y vasos reutilizables, que eran retirados al día siguiente por el mismo servicio encargado de realizar las entregas.

Cada envase incorporaba un Código QR GS1, con un GTIN y un número de serie estructurados mediante GS1 Digital Link. Así, cada unidad podía identificarse individualmente y seguirse durante su ciclo de uso.

Al escanearlo, el sistema podía acceder a datos como:

  • Tipo de envase.
  • Lote.
  • Peso.
  • Huella de carbono.
  • Proveedor.
  • Cantidad de usos.

Los códigos se imprimieron directamente sobre los recipientes, sin necesidad de incorporar RFID u otras tecnologías más costosas.

Reutilizar sin complicar al consumidor

La trazabilidad permitió registrar cada entrega y devolución sin agregar pasos complejos para los usuarios.

Desde la aplicación, los consumidores podían escanear los envases y gestionar su devolución sin necesidad de dejar depósitos. Al mismo tiempo, los restaurantes y empresas de catering podían controlar su inventario, conocer la cantidad de usos y mantener los recipientes en circulación.

Cada envase fue diseñado para soportar al menos 500 reutilizaciones.

Resultados concretos en tres semanas

El piloto permitió reemplazar 2.100 envases descartables y 420 bolsas de papel en solo tres semanas.

Durante ese período también se logró reducir más de 128 kg de emisiones de CO₂, demostrando que un sistema de packaging circular puede generar resultados medibles cuando cada activo puede identificarse y seguirse correctamente.

La trazabilidad como base de la economía circular

El caso de Swapp! muestra que reutilizar un envase no depende solamente de fabricarlo para que dure más.

También es necesario saber dónde está, cuántas veces fue utilizado y cuándo vuelve al circuito. Los estándares GS1 permiten crear esa identificación común y conectar cada recipiente físico con información digital confiable.

Con los resultados del piloto, Swapp! ya trabaja en pruebas de mayor escala y en la expansión del sistema hacia nuevas ciudades y segmentos. Su objetivo es ampliar la red de envases reutilizables manteniendo una experiencia simple para consumidores y empresas.

El aprendizaje es claro: para que la reutilización pueda crecer, también tiene que poder medirse y trazarse. Y ahí es donde los estándares GS1 se convierten en una pieza fundamental del modelo.

GS1 Argentina

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