La compañía trabajó junto a GS1 Italy para implementar códigos QR basados en GS1 Digital Link en productos Oro Saiwa. El piloto permitió probar su funcionamiento en producción, punto de venta y experiencia del consumidor.
Mondelēz Italia dio un nuevo paso hacia la evolución de los códigos de barras. Como parte de su compromiso con Ambition 2027, la compañía desarrolló junto a GS1 Italy un proyecto piloto para probar la incorporación del QR Code powered by GS1 en productos seleccionados de Oro Saiwa.
El objetivo fue entender cómo incorporar esta nueva generación de códigos al packaging, evaluar su impacto en los procesos actuales y obtener aprendizajes que puedan servir para una futura adopción a mayor escala dentro del grupo.
Un QR que identifica y aporta más información
El proyecto comenzó definiendo qué información debía contener el QR mediante GS1 Digital Link.
Además del GTIN, que identifica al producto, el código incorporó dos datos importantes para su gestión: el número de lote y la fecha de vencimiento. De esta manera, un mismo símbolo puede aportar información útil tanto para la venta como para otros procesos de la cadena.
El equipo también analizó aspectos como el tamaño y la ubicación del QR, las tintas utilizadas y las características del packaging para garantizar una correcta lectura.
Aprovechar la tecnología que ya estaba instalada
Uno de los puntos destacados del piloto fue que Mondelēz pudo utilizar equipamiento que ya tenía en funcionamiento en su planta de Capriata d’Orba.
El QR GS1 se imprimió con la misma tecnología de transferencia térmica utilizada para marcar el lote y la fecha de vencimiento. Esto permitió incorporar el nuevo código sin sumar nuevos equipos ni operaciones adicionales importantes en la línea de producción.
Las pruebas también mostraron que la impresión del QR no generó una reducción en la velocidad de producción, ya que se realizaba al mismo tiempo que el marcado de lote y vencimiento.
Del punto de venta al celular del consumidor
El código fue probado tanto dentro de la planta como en cajas del retailer Conad Nord Ovest, donde se evaluaron la velocidad y facilidad de lectura con scanners de punto de venta. Los resultados fueron positivos y las pruebas permitieron realizar ajustes para optimizar todavía más su legibilidad.
Pero el mismo QR también fue pensado para otro tipo de lectura: la del consumidor con su smartphone.
Al escanearlo, el usuario puede acceder a una landing page con contenidos como información nutricional, instrucciones para desechar correctamente el envase, contenidos promocionales e información vinculada con la sostenibilidad.
Así, un mismo código puede cumplir distintas funciones según el sistema que lo lea: identificar el producto en el punto de venta, aportar datos para su gestión y abrir una nueva vía de comunicación digital con el consumidor.
¿Qué dejó el piloto?
Los códigos 2D generados durante la prueba demostraron buena calidad y legibilidad tanto en scanners comerciales como en smartphones. Además, Mondelēz pudo implementarlos aprovechando tecnologías existentes y minimizando el impacto sobre su línea productiva.
La participación del retailer también resultó clave. Las pruebas en condiciones reales permitieron identificar mejoras y preparar la configuración de los scanners para gestionar la convivencia entre el código de barras tradicional y el nuevo QR GS1 en un mismo envase.
El caso de Mondelēz Italia muestra que la transición hacia los códigos 2D no implica solamente cambiar el símbolo impreso en un producto. También abre la posibilidad de conectar identificación, trazabilidad, operación y experiencia del consumidor desde un mismo código.
